Nuestro plan para los próximos cuatro años se vertebrará a través de un conjunto de elementos básicos que son fundamentales para el desarrollo de una universidad.


La Universidad son las personas

Para llevar a cabo su misión docente, investigadora, de transferencia y de transformación social, la universidad debe preocuparse en primer lugar de las personas. Por un lado, pensar en el estudiantado, que representa el presente y el futuro de la propia universidad, pero más importante, de la sociedad asturiana en el contexto local y también en el contexto global, como ciudadanos y ciudadanas de un mundo globalizado. Por otro lado, ha de ocuparse de las y los trabajadores de la institución, el personal de administración y servicios y el profesorado, responsables directos de llevar a cabo las misiones que componen los objetivos de la institución universitaria. Nuestra acción de gobierno pondrá por delante siempre a las personas haciendo los mayores esfuerzos en mejorar condiciones de trabajo y estudio, ofreciendo oportunidades de desarrollo profesional y, en definitiva, consiguiendo una vida universitaria que nos llene de orgullo y satisfacción personal y colectiva.


Una Universidad tecnológicamente avanzada

La apuesta por la tecnología en este periodo ha sido muy importante con casi 2 millones de euros anuales invertidos en herramientas informáticas. Hemos renovado prácticamente toda la infraestructura, extendido la red WI-FI y desarrollando un importante número de aplicaciones informáticas. Además, hemos apostado, con gran éxito, por la adquisición de la licencia Campus de Microsoft más completa para todos los miembros de la comunidad. Sin embargo, no debemos caer en el conformismo y nos damos cuenta de que estamos muy lejos de una situación óptima. El futuro de la universidad depende de la tecnología y debemos caminar hacia un desarrollo todavía mayor. La tecnología debe permitir afrontar procesos de gestión más ágiles, mejor educación a distancia y más facilidad de acceso a la información. Por ello, esta será uno de los pilares de nuestra acción de gobierno y una de las áreas de expansión y crecimiento en recursos.


El impacto en los sectores productivos

Uno de los aspectos más criticados de la ciencia española es que su importante número de publicaciones no producen el impacto esperado en el sector productivo. De ahí que un eje de acción relevante en una universidad moderna debe ser la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo. El incremento de los contratos con empresa y de forma muy relevante la creación de cátedras universitarias (vínculo permanente con el sector productivo) ha guiado nuestra acción de gobierno en estos cuatro años. Incrementar esta actividad ampliando el número de acciones, pero sobre todo extendiéndolas a nuevos campos en los que tradicionalmente existía menos transferencia será un importante pilar de nuestra acción de gobierno. Es necesario crear nuevos espacios de colaboración, laboratorios y parques científicos, tanto físicos como virtuales, donde se desarrollen proyectos singulares y estratégicos para la reactivación económica de Asturias.


Reconocimiento e  impacto internacional

La colaboración internacional es algo consustancial a la institución universitaria y en este aspecto la evolución de la Universidad de Oviedo en los últimos cuatro años ha sido muy notable. Nuestra posición en Europa es sólida y hemos logrado afianzar progresivamente nuestra relación con Asia y América. Nuestro progreso ha sido espectacular en estos cuatro años, tanto en la expansión de nuestra actividad internacional como su reflejo en los fondos recibidos. Nuestra consolidación en el ranking de Shanghái como una de las 500 mejores universidades del mundo o nuestros excelentes resultados en sostenibilidad ambiental son una muestra de ello.

Cada vez resulta más necesario apoyar la internacionalización de los campus, facilitando la incorporación de estudiantado procedente de otros países y sistemas y apostando por una movilidad más amplia, para lo cual deben garantizarse programas y acuerdos entre universidades, empresas, e instituciones españolas e internacionales, en particular las de ámbito europeo. Nuestra Universidad está firmemente comprometida con la internacionalización de sus campus y prueba de ello es nuestra insistencia en liderar un proyecto de Universidad Europea. Alianzas tales como AURE (Alianza de Universidades Rusas y Españolas), proyectos internacionales, movilidades y cooperación global serán elementos fundamentales en nuestra acción de gobierno.


Una Universidad inclusiva e igualitaria

La diversidad es un hecho en las sociedades occidentales y la universidad no es ajena a esta realidad. Es necesario mantener el impulso en la atención a las personas con necesidades específicas, diseñar mecanismos más robustos de actuación ante casos de acoso y lograr la plena integración de las mujeres en condiciones de igualdad efectiva con los hombres. En este sentido, el diagnóstico de la (des)igualdad, publicado en marzo de este año, ha sido el punto de partida para actualizar el plan de igualdad e iniciar la correspondiente negociación de nuevas medidas con las fuerzas sindicales.

En este mandato hemos avanzado significativamente a través de diversas acciones para desarrollar una universidad más inclusiva. Hemos puesto en marcha los protocolos frente al acoso y de cambio de nombre en los procesos de cambio de sexo. Hemos introducido la identificación a través del nombre sentido. Hemos reformado baños para hacerlos unisex. Hemos adaptado diferentes instalaciones para mejorar su accesibilidad. La puesta en funcionamiento del Comité de Ética y la elaboración de un Código Ético, así como los avances en la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, nos sitúan en la vanguardia de las universidades españolas en términos de inclusión. Sin embargo, el camino por recorrer aún es largo. Seguiremos desarrollando proyectos para alcanzar este objetivo irrenunciable.


Una Universidad sostenible

Hace unos años que el planeta nos ha pedido un cambio en nuestra forma de vivir. No podemos seguir consumiendo recursos como si fuesen ilimitados. No podemos contaminar sin más, porque todos y todas sufrimos sus consecuencias. La universidad debe de ser un referente y ejemplo de sostenibilidad. Nuestro papel de liderazgo ha sido claro, no solo a través de nuestros proyectos de sostenibilidad, sino que nos hemos puesto al frente de todas las universidades españolas en la sectorial CRUE Sostenibilidad. Tomando como punto de partida nuestra Memoria de Responsabilidad Social, la completa alineación de nuestra institución con los objetivos de la Agenda 2030 será para nosotros otra referencia en la acción de gobierno.


Una Universidad para toda la vida

La universidad del sigo XXI está sufriendo profundos cambios. La exigencia social, la competencia y la necesidad de formación continua, hacen de la universidad algo mas que la institución a la que se accede a los 18 años y en la que se alcanza la graduación unos años después. Esta nueva universidad debe ser un punto de referencia cultural, educativo e investigador en cualquier etapa de la vida. Es por eso que en estos años hemos desarrollado programas y actividades que van desde los 3 años hasta los 90. Despertamos voluntades científicas en las y los más pequeños, que serán nuestros futuros clientes. Incitamos la curiosidad de los adolescentes y ofrecemos amplias posibilidades culturales y formativas a nuestros egresados cualquiera que sea su edad. Hemos potenciado los títulos de expertos, el Programa Universitario para Mayores y la Extensión Universitaria como nunca se había hecho. Además, para conseguir mayor vinculación, hemos creado el Club Alumni UO 360°. El vínculo con la universidad debe de ser para toda la vida. Y debemos ser un referente en la vida y cultura de Asturias para cualquier edad y condición.


Motor de reactivación social

El servicio público que presta la universidad no debe limitarse a sus cometidos básicos dentro de sus aulas y laboratorios, debe de ser una institución que contribuya de forma efectiva a la dinamización de la sociedad asturiana, tanto como motor cultural que estimule el nivel cultural de la población del Principado de Asturias, como siendo parte activa de la necesaria reactivación económica que precisa nuestra comunidad autónoma. La universidad debe ser reconocida, cada vez más, como un espacio de formación de líderes y lideresas y el mayor ascensor social de que disponemos en el siglo XXI hacia esa sociedad más justa y próspera con una economía dinámica y basada en el conocimiento y la tecnología.


La Universidad que mira al mundo desde Asturias

El mundo ha ido cambiando de paradigma académico, cultural y económico en las últimas décadas en un contexto globalizado que, enfocado desde la sostenibilidad, no ha dejado nunca de lado la cultura local como referencia. Y en ese marco hemos trabajado estos últimos cuatro años: intensificando la relación de la Universidad de Oviedo con el territorio que la ampara, imbricando a su comunidad en el tejido socioeconómico que la sostiene, utilizando la lengua que fuimos capaces de crear y cultivar y normalizando nuestras tradiciones y costumbres, maridándolas con las que nos llegan de otros pueblos y territorios con los que queremos seguir haciendo crecer nuestro estudiantado y nuestra visión abierta del mundo. Un mundo, en definitiva, que necesita miradas globales sin olvidar quiénes somos, de dónde venimos y a dónde deseamos llegar, con una visión y una comunicación global al tiempo que local.


La búsqueda de una financiación justa

Los recursos financieros constituyen el combustible imprescindible para el funcionamiento de una institución pública de enseñanza superior. La Universidad de Oviedo y el Gobierno del Principado de Asturias firmaron un acuerdo de financiación de la universidad en 2017, vigente hasta 2022, que fue pionero en España y que nos ha dado un marco de estabilidad financiera. Si bien el plan de financiación se está desarrollando razonablemente bien, la aportación de recursos para proyectos estratégicos todavía es escasa, especialmente en lo referente a las infraestructuras y a la captación de talento.

En España, con la llegada de la crisis económica en 2008 y la emergencia fiscal asociada a la misma, la respuesta gubernamental respecto a la financiación pública de las universidades se ha caracterizado por una reducción de los recursos y la paralización de muchos planes de financiación de la investigación.

Para superar este bloqueo económico, es necesario diseñar un nuevo modelo de financiación de las universidades públicas mediante una cuantía basal que cubra los costes estructurales y se acompañe de una financiación global por resultados suficiente para afrontar los retos que la sociedad nos demanda. Éste será un objetivo y un reto irrenunciable de nuestra acción de gobierno.


Descentralización y autonomía

Existe una máxima que dice que el gobierno funciona mejor cuanto más cerca está de aquellas y aquellos a los que gobierna. En la universidad este principio se sustenta en la idea de que centros, departamentos e institutos de investigación tengan la máxima capacidad de gestión. Es por ello que las regulaciones diseñadas por la universidad deben darles la máxima autonomía para enfrentarse a realidades muy diferentes. Por supuesto esto debe de ir acompañado de los recursos suficientes para poder gestionar dicha autonomía. El incremento de sus presupuestos, la asignación de recursos humanos para la gestión, y personal técnico, junto con el escrupuloso respeto a la autonomía de centros, departamentos, e institutos ha sido para nosotros un eje de nuestra actuación estos cuatro años y volverá a serlo en el próximo mandato.

Con la aplicación de nuestro recién aprobado Código Ético, que orientará las relaciones de la institución y las de su personal con entidades y empresas externas, lograremos una universidad más responsable, más justa y más comprometida

Hemos potenciado los títulos de expertos, el Programa Universitario para Mayores y la Extensión Universitaria como nunca se había hecho

Hemos desarrollado programas y actividades que van desde los 3 años hasta los 90, despertando voluntades científicas en las y los más pequeños, que serán nuestros futuros clientes